El 4 de diciembre se han cumplido diez años de la inauguración oficial de la primera fase de ampliación del Puerto de Bilbao, el primer proyecto de esa magnitud y la mayor obra civil realizada en el Estado hasta entonces.
Las obras se iniciaron en 1991, con un presupuesto de 43.000 millones de pesetas. Gracias a las mismas, se creó una gran dársena abrigada de cerca de 6 km2 de superficie y un muelle de 425.000 m2.
Se construyó un dique principal, de 3.150 metros de longitud, que partiendo de la costa a la altura de Zierbena se prolongó hasta el centro del estuario, con tres cambios de alineación. El dique secundario o contradique, de 1.200 metros de longitud, se extendió desde el extremo del viejo dique de Santurtzi, cierre hasta entonces de las instalaciones comerciales del Abra Interior.
En esta obra se prestó una especial atención al estudio de su impacto ambiental, el cual dictaminó unas medidas de corrección y control, que supusieron una inversión cercana a los 3.000 millones de pesetas, un 8% del presupuesto completo de la ampliación.
La zona de abrigo creada en esta primera fase ha permitido a la Autoridad Portuaria de Bilbao continuar incrementando la superficie portuaria, que ha sido la base de la modernización del puerto. Concretamente, se han construido cuatro muelles comerciales y, en estos momentos, dentro de lo que se ha denominado la tercera fase de ampliación, se están construyendo otros dos. A ello hay que añadir la creación, en Zierbena, de una zona industrial de medio millón de metros cuadrados. La Autoridad Portuaria lleva ya 600 millones de euros invertidos en esta ampliación.
En diez años se han ganado al mar 2 millones de metros cuadrados de superficie terrestre y se han construido 3,25 km. de nuevos muelles con calados de 20 y 21 metros, además de mejorarse las comunicaciones internas, creándose cerca de 5 km de carreteras de calzada cuádruple, 8,33 km. de carretera de doble vía y 10 km de línea férrea.